Posteado por: carusu | 2008/10/16

La visita guiada de Sarajevo

Undécimo día de viaje. Llegamos después de una tempestuosa noche a Sarajevo. Digo tempestuosa porque fue una de las mayores aventuras llegar desde Novi Sad hasta Sarajevo en una especie de guagua donde cada dos por tres te pedían el passport please en el frío de la noche. Nada menos que cuatro veces desde las 23:30 hasta las 6 o 7 que llegamos a Sarajevo.

A la salida desde Novi Sad estaba clarísimo que éramos los únicos no balcánicos del bus, pero había una estudianta de español entre nosotros que hizo amago de tener conversación, hasta que se durmió y nos dejó desamparados. El viaje transcurría por carreteras no iluminadas, eso es mas o menos lo que vó durante el trayecto ya que permanecí despierto buena parte. Entre los magníficos asientos para gente de menos de metro y medio, los ronquidos ( y esta vez no eran lo míos, caray ), el olor a pezuña, las uñas halconiles de la mujer de al lado (en los dedos de los pies, fijo que atrapaba peces con eso) y en fin el estilo marchoso de aquella guagua por carretera balcánica no me dejaban dormir.

De vez en cuando el autobusero paraba para echarse un cigarro y de paso todos los demás del autobús y allí estabamos 10 minutos parados, echando cigarros, “charlando” con el personal. También de vez en cuando en mitad de la oscura noche el autobús se paraba, bajaba un tipo se decía “hasta luego” con el chofer y desaparecía en la penumbra, por mas que miraba a través del cristal no veía nada. ¿A dónde cojones irá el tipo este a las 3 de la mañana?, me preguntaba, fijo que había hasta lobos en aquellos parajes y devoraron a alguno.

Después hasta cuatro veces nos pidieron el passport: para salir de Serbia y entrar en la Federación Serbia de Bosnia y después para salir de la misma y entrar en la Federación Croato-Bosnia de Bosnia. Sí , aquello sigue siendo un chocho de aúpa. En uno de esos intercambios de passports temí por nuestra vida. Nunca olvidaré las fieras miradas de la gendarme serbia de frontera, con sus uñas pintadas de rosa, su lucida melena rubia al viento, mientras hacía fuerza de voluntad y no descerrajarnos tres tiros a cada uno.

– Španjolski? Spanski?. – Sí, digo da! da!, eso dice en el passport, maja. Revisaba nuestros caretos, menos el de Andrea que se había tapado. Yo que estaba sentado al lado observaba la escena digna del OK Corral. Sólo le faltaba decir a la serbia ¿Por qué cojones no se quita tu compañera el puto trapo para que le pueda ver el careto sin necesidad de desenfundar? ¿Y encima me baila el pasaporte delante de la cara?. Vi dosmil años de odio, guerras y asesinatos en la mirada de aquella gendarme serbia. En ese nanosegundo comprendí el odio que convulsiona esa tierra. Este viaje es una de mis preferidos, por lo menos hay que contar.

Y llegamos a Sarajevo de mañanita, lloviendo, jarreando, pero aún así las vistas eran la repanocha desde las montañas que la rodean, y desde donde los serbios arreaban pepinazos a la ciudad, toda esa zona limítrofe está llena de ruinas y de casas incendiadas etc, en Sarajevo todavía hay bastante huellas de los combates, pero no tanto como en Mostar. Y en esta autobús viajaba Ranka, la serbia. Un personaje en toda regla, que nos ayudó bastante en Sarajevo, nos hizo de guía (mientars hacía sus quehaceres diarios, fotocopias sobre todo) nos volvió locos, nos hablaba en serbio, así para entendernos, nos pagó el trolebús desde la estación de buses de Sarajevo, que no se porque se dice de Sarajevo, si no está en Sarajevo sino a tomar por culo, nos cambió euros por marcos convertibles, la maravillosa moneda bosnia. Y estaba loca, o al menos zumbada. Venía a Sarajevo a litigar con el gobierno por unos edificios de su familia que habían bombardeado durante la guerra y ahora le querían quitar los terrenos para hacer una especie de reforma agraria o de suelo. Que tenía una hija que estudiaba economía, que ella era profesora y que tenía una casa en Montenegro y que nos invitaba el año que viene a veranear allí. Eso todo en serbio claro. Para que veáis que dominio de la lengua teníamos. Y nos habló sobre todo de la rat rat pum pum, la guerra.

Los trolebuses de Sarajevo. Ranka en cabeza con su inseparable mochila roja.

Los trolebuses de Sarajevo. Ranka en cabeza con su inseparable mochila roja.

El interior del trolebús

El interior del trolebús

Técnicamente los primeros disparos de la Primera Guerra MUndial fueron esos

Técnicamente los primeros disparos de la Primera Guerra MUndial fueron esos

El desayuno del equipo Ranka

El desayuno del equipo Ranka

Ćevapčići, la madre de todos los desayunos. Se pronunciaba algo asi como sebapchichi.

Ćevapčići, la madre de todos los desayunos. Se pronunciaba algo así como sebapchichi.

De paseo por Sarajevo nos agarramos una buena chupa, pero es una ciudad digna de visitar. Si lo Balcanes es un popurrí de todo un poco esta es la ciudad que se lleva la palma, aquí “conviven” todos, cada uno en su barrio claro, pero aquí si que hay de todo, serbios, croatas, bosnios, musulmanes, ortodoxos, judíos, católicos, es uno d eesos sitios que te gustaría volver a visitar.

¿Por qué no hay en Santander de éstos? Son geniales

¿Por qué no hay en Santander de éstos? Son geniales

Charlando con Ranka al lado de la Biblioteca Nacional, lo que queda de ella.

Charlando con Ranka al lado de la Biblioteca Nacional, lo que queda de ella.

El cartel a la entrada de la bilbioteca. DO NOT FORGET!

El cartel a la entrada de la bilbioteca. DO NOT FORGET!

La Biblioteca de Sarajevo, se pueden apreciar todavia los pepinazos y el incendio

La Biblioteca de Sarajevo, se pueden apreciar todavía los pepinazos y el incendio

Sarajevo es la ciudad que mas se ha quedado impregnada de la dominación turca, tiene su propio bazar y todo y una pilísima de mezquitas, entre ellas la mas grande de toda Europa. No olvidemos la importancia de la población musulmana en esta región que es prácticamente un tercio.

Plazuela del Bazar de Sarajevo

Plazuela del Bazar de Sarajevo

Callejas del bazar

Callejas del bazar

Llovia sobre Sarajevo

Llovía sobre Sarajevo

Dentro del patio de la Gran Mezquita

Dentro del patio de la Gran Mezquita

El equipo Ranka en la Gran Mezquita

El equipo Ranka en la Gran Mezquita

Ranka ¿dónde nos llevas?

Ranka ¿dónde nos llevas?

Después de una apasionante mañana con Ranka, a la que finalmente tuvimos que dar esquinazo de lo amable que era, nos pegamos un volteo por otra parte de la ciudad, zona centro, y zona musulmana, pero el intringulis está en la zona del bazar.

Paseando por Sarajevo

Paseando por Sarajevo

Cementerio musulmán

Cementerio musulmán

Vista desde el cementerio musulmán

Vista desde el cementerio musulmán

Y aquí termina la visita a Sarajevo, esa misma tarde cogimos el tren hasta Mostar, en la misma estación nos encontramos con una pareja de Španjolski que también iban para allá, y echamos un trivial por el camino. Al llegar nos esperaba Dada, una mujer que alquilaba sus habitaciones a 10 € por cabeza, Dada somos tuyos, fuimos a ver si podíamos comprar algo con los marcos que teníamos, peor no llegaba ni para unas manzanas, así que otra vez cenamos tabaco y agua, el desayuno perfecto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: