Décimo día de viaje. A media mañana partimos de Belgrado para dirigirnos al norte del país, y adentrarnos en la región autónoma de la Vojvodina (Војводина), una de las 3 regiones en las que se divide Serbia, junto a la Serbia Central y Kosovo. Que siempre será serbio. En este viaje visitamos la capital de la Vojvodina: Novi Sad (Нови Сад) y la antigua fortaleza que la protegía al otro lado del Danubio llamada Petrovaradin (Петроварадин). El caso de la Vojvodina es especial ya que en esta pequeña región de unos 21.000 km², conviven según los datos mas de 20 grupos étnicos y tiene además 6 idiomas oficiales. Es una clara muestra del cacao maravillao que son los Balcanes. Mete una pila de etnias diferentes, cada una con unos cuantos dialectos, riégalo todo con 3 religiones mayoritarias y ecco! ya tienes montado un conflicto milenario. Los idiomas oficiales son el serbio (que son el 65% de la población en esta región), el croata, el húngaro, el eslovaco, el rumano y el ruteno. Y aparte de estas existen poblaciones importantes de macedonios, albaneses, búlgaros, cíngaros, montenegrinos y ucranianos. Un popurrí en toda regla.
En el tren de ida hacia Novi Sad trabamos algo de conversación, o mejor dicho trataron los serbios de trabar conversación con nosotros, en nuestro sector una ñera cada vez que veíamos una población importante, señalaba alguna ruina y nos decía: war, germans, rat (palabra que se acoplaría mas tarde a nuestro extenso vocabulario serbocroata), big war. Y en el otro lado del vagón trataban de hacer el viejo truco de mientras hablo te toco con el codo a ver si quieres algo. The old serbian tactic. El cielo amenazaba lluvia, pero creo recordar que lo único que hizo fue algo de frío.

Hay una caminata entre la estación y el casco antiguo, detalle de vestimentas y parque automovilístico. Auténtico.
Hicimos un primer reconocimiento de Novi Sad para rápidamente cruzar el Danubio y ver la antigua fortaleza que protegía este paso del río y a la ciudad. Ahora el lugar es una especie de pueblito en el que las antiguas dependencias de la fortaleza han pasado a ser viviendas, pero aún se puede observar la organización interior de la fortaleza, con sus cinturones de murallas, sus baluartes, barracones y todas esas cosas militares.

Estampa serbia. Cúpulas ortodoxas y un coche Yugo. Por cierto en esta iglesia nos hizo entrar un viejete muy majo para que la viéramos, por supuesto hablamos en serbio.


















El mariscal en su banqueta de campaña
Tu cara en esa foto es el puro reflejo de la felicidad, qué risueño
Por: laudrey el Octubre 8, 2008
a las 10:24 am
Oye, ¿¿te has ido ya??
Por: laudrey el Octubre 8, 2008
a las 10:32 am